¡Lo que por agua viene por agua se va!
A riesgo de asumir el papel de Casandra, me atrevo a plantear que si bien es cierto no hay razones objetivas para afirmar que estamos ad portas de un riesgo inminente de racionamiento del servicio de energía, como aconteció hace ya 30 años[1], sí estamos en presencia de un riesgo sistémico inmanentede racionamiento. Me explico.